
Este proyecto busca fortalecer una cultura de buen trato y protección en los espacios comunitarios, familiares y escolares de ocho comunidades de los municipios de Chichicastenango y Santa Cruz del Quiché, con un enfoque claro en la prevención de la violencia basada en género hacia niñas, niños y adolescentes.
La intervención promueve el empoderamiento comunitario y el fortalecimiento de mecanismos locales de protección, reconociendo que las soluciones sostenibles surgen desde la organización, el compromiso y los recursos propios de las comunidades.
El proyecto se estructura en tres líneas de acción:
Se conforman y capacitan Comisiones Comunitarias de Prevención de la Violencia (COCOPREs) u otros grupos organizados, según la realidad de cada comunidad. Estas estructuras lideran acciones de sensibilización, vigilancia y respuesta desde un enfoque participativo y preventivo.
Se crean Juntas de Niñas, Niños y Adolescentes, integradas por infancia y adolescencia tanto escolarizada como no escolarizada. A través de estos espacios, se promueve su protagonismo en la identificación de riesgos y la construcción de entornos seguros y libres de violencia.
Se fortalecen los mecanismos de protección escolar mediante el trabajo con Gobiernos Escolares, docentes, madres, padres y personal directivo. Juntos diseñan e implementan estrategias para prevenir la violencia de género en el ámbito educativo, colocando al estudiantado en el centro de las acciones.